El municipio se encuentra situado en la orilla norte y oeste de l'Estany, en un lugar de excepcional belleza donde se encuentra la magnífica iglesia románica de Santa Maria de Porqueres. Se tiene conocimiento de asentamientos de grupos humanos en la zona desde la época prehistórica. Algunas de las manifestaciones más importantes son la mandíbula humana fósil, conocida también como la mandíbula de Banyoles, y los dólmenes de Les Closes y de Pujarnol. El crecimiento demográfico de Porqueres en el último siglo ha sido considerable: actualmente cuenta con seis poblaciones y más 4000 habitantes.